
Hoy se presenta el ejercicio físico en la empresa como una innovación vinculada al bienestar laboral, pero el archivo histórico de la REEFD demuestra que no lo es. En 1950, Carlos Gutiérrez Salgado ya defendía la integración estructural de la Educación Física en las grandes empresas industriales como parte de la higiene del trabajo, orientada a la prevención de accidentes, la compensación de cargas y la salud de las personas trabajadoras. Las educadoras y educadores físico deportivos llevan décadas formulando este enfoque con rigor profesional.
En los últimos años se ha instalado con fuerza la idea de que el ejercicio físico aplicado al ámbito laboral es una innovación reciente. Programas de bienestar corporativo, pausas activas, sesiones exprés de actividad física o plataformas digitales se presentan como soluciones modernas para mejorar la salud de las personas trabajadoras y aumentar su rendimiento. Sin embargo, basta con mirar al archivo histórico de la Revista Española de Educación Física y Deportes para comprobar que esta supuesta novedad tiene, en realidad, raíces profundas.
En 1950, Carlos Gutiérrez Salgado publicaba en la REEFD el artículo «La Educación Física en las grandes empresas industriales», un texto que sorprende por su actualidad conceptual. Lejos de planteamientos superficiales, el autor defendía que la Educación Física debía integrarse de forma estructural en el mundo del trabajo, no como entretenimiento ni como complemento accesorio, sino como un auténtico capítulo de la higiene del trabajo.
El planteamiento era claro: el trabajo industrial genera cargas físicas y psíquicas específicas, y la Educación Física puede —y debe— intervenir para capacitar físicamente a las personas trabajadoras, prevenir accidentes, compensar deformaciones derivadas de tareas repetitivas, prevenir determinadas enfermedades profesionales y favorecer la recuperación funcional tras lesiones o accidentes. Todo ello con un objetivo explícito: trabajar mejor, con más seguridad, salud y eficiencia.
Resulta especialmente llamativo que ya entonces se subrayara la necesidad de diferenciar intervenciones según el tipo de trabajo, distinguiendo entre tareas sedentarias y manuales, y adaptando los contenidos a cada tipo de trabajador, atendiendo a la edad, las condiciones de vida y las exigencias reales del puesto. No se trataba de “actividad física para todo el mundo”, sino de intervención profesional contextualizada.
El texto va más allá de la práctica y propone incluso una organización formal dentro de la empresa, con servicios específicos, coordinación con la atención sanitaria, control médico, seguimiento estadístico y planificación a largo plazo. En otras palabras: lo que hoy se presenta como “innovación” ya se pensaba, hace más de setenta años, como una política integral de salud laboral basada en el movimiento.
La comparación con muchas iniciativas actuales es inevitable. Buena parte de los programas de ejercicio en el entorno laboral se ofrecen hoy desprovistos de análisis del trabajo real, sin evaluación de riesgos, sin integración en los sistemas de prevención y, en demasiados casos, al margen del conocimiento especializado de las educadoras y educadores físico deportivos. El resultado suele ser una intervención bienintencionada, pero limitada y fácilmente sustituible.
Recuperar textos como el de Gutiérrez Salgado no es un ejercicio de nostalgia. Es una llamada de atención. La Educación Física aplicada al trabajo no es una moda importada ni un producto reciente del mercado del bienestar. Es un ámbito de intervención históricamente vinculado a la salud, la prevención y la dignidad del trabajo, que exige planificación, conocimiento y responsabilidad profesional.
Quizá la pregunta no sea por qué ahora se habla tanto de ejercicio físico en la empresa, sino por qué durante décadas se ha ignorado el saber acumulado de quienes llevan más de un siglo reflexionando sobre el cuerpo, el trabajo y la salud. El archivo histórico de la REEFD nos recuerda que muchas de las respuestas ya estaban formuladas. El reto actual es no volver a reinventarlas mal.
Puedes leer el artículo completo de Carlos Gutiérrez Salgado en el archivo histórico de la REEFD:
https://www.reefd.es/index.php/hreefd/article/view/1299/1063
Y si quieres explorar otros textos valiosos de la Revista desde 1949:
https://www.reefd.es/index.php/hreefd
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